Campeonato Mediterráneo de Velocidad

El Campeonato Mediterráneo de Velocidad (CMV) ha celebrado la quinta prueba de la temporada 2014 en el Circuit de Barcelona-Catalunya, en una jornada en la que se han disputado seis emocionantes carreras de la Copa Honda CBR 250R, las categorías Copa RIEJU RS 3, Pre Moto 4, Challenge 80 y Pre Moto 3, Open 600-Open 1000 y el Trofeo Catalán de Velocidad de Clásicas. Algunas de las categorías, además de puntuar para el CMV, también lo han hecho para el Campeonato Catalán de Velocidad en su tercera cita y, adicionalmente, las carreras de las categorías pequeñas también han puntuado para el Campeonato de Barcelona-Trofeo Diputació de Barcelona, para los pilotos con licencia de Barcelona.

El Circuit ha vivido hoy una jornada peculiar al haber tenido compitiendo en su pista hasta tres generaciones diferentes de pilotos. En un extremo, las jóvenes promesas del motociclismo donde los más pequeños tienen 10 años de edad, y en otro, los participantes en el Trofeo Catalán de Velocidad de Clásicas, con edades comprendidas entre los 23 y los 68 años.

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Resistencia Clàssiques Calafat

Pasárselo bien con una clásica en circuito es una fórmula muy extendida en toda Europa y, según lo que vivimos en el circuito de Calafat, dejó flotando en el ambiente la sensación de que por fin este tipo de carreras puede tener continuidad en nuestro país.

 

La de Calafat fue una jornada brillante en todos los sentidos. Tomaron parte un total de 31 equipos, entre los que hubo nombres ilustres como los de Benjamín Grau por encima de todos, además de buenos pilotos con un buen currículum, como Luis Carlos Maurel, Edu Cots, Ferran Max, Juan Cano, Xavi Arenas o Juan Bultó, entre otros. Supuso la vuelta a escena de un montón de motos que estaban olvidadas o abandonadas y también el reencuentro de viejos amigos apasionados todos ellos de una especialidad que ha formado parte de la historia del motociclismo deportivo de este país: la resistencia.

Un reglamento sencillo en combinación con las ganas de recuperar las carreras de clásicas, además de la seriedad y experiencia del equipo de Peña Motorista, con Javier Gil a la cabeza, dieron como resultado un fin de semana inolvidable y prometedor. En el ambiente flotaba el sabor de las 24 Horas de Montjuïc y se cui­daron detalles (los cuidados brazaletes, dorsales, botella de cava para diferentes colaboradores, dos Renault Maxi Turbo como safety car y pace car), así como la seguridad, en un estilo de competición con una tipología de motocicletas que permiten pasarlo bien con un coste razonable.

Vídeo de las 3 horas de Resistencia en Calafat.